Alguna vez, hace algunos años, platicando con unos amigos salió a la luz una pregunta un tanto extraña “¿Sabías que en Puebla hay túneles subterráneos que se usaron como pasadizos en la intervención francesa?”. Con el tiempo esa interrogante quedó en el olvido, pero hoy la retomo para hacértela a ti, amigo lector, pero un poco modificada: ¿Existen realmente los túneles en la ciudad de Puebla?

Según el libro “Casas y lugares malditos de Puebla” de Orestes Magaña, hay varios testimonios que dan fe de su existencia; sostiene que cerca de lo que fue el cine “Variedades” –que fuera el más reconocido de Puebla en su momento- al realizarse trabajos de excavación para mantenimiento, se encontró un túnel enorme del cual se rescató hasta un camafeo.
Así mismo, en trabajos de remozamiento del Paseo San Francisco, el mismo Orestes Magaña tuvo la oportunidad de ver uno de estos túneles unos meses antes de que se edificara el actual centro comercial que ahí existe; así mismo, se da casi por hecho que existe un túnel que comunica los fuertes de Loreto y Guadalupe el cual, se rumora, fue utilizado para pasar municiones durante la intervención francesa.
¿Pero cómo es que nacen estos túneles?
Existen varias respuestas al respecto y, aunque algunas apelan a la naturaleza y otras más a los conspiratorio, siempre vale la pena tener todas las visiones posibles para formar un juicio. Muchos afirman que bajo el suelo de Puebla corrían ríos que abastecían a la ciudad y que estos, al ser ricos en cal, dieron origen a dichos túneles de manera natural; prueba de esto es la zona de La Libertad, que se está hundiendo por estos huecos en el subsuelo que han quedado vacíos.
Por otra parte, grupos de estudiosos del tema, tienen claro que estos túneles no son más que los restos de las catacumbas que existieron en la ciudad durante la época colonial.
Una tercera teoría sostiene que estos túneles fueron construidos como sistema de defensa y comunicación en la época colonial, tiempo en el cual la ciudad fue escenario de varios motines. Para verificar lo anterior se tienen pruebas, como lo es una fotografía tomada en 1869 en el interior del Palacio de la Inquisición que, aunque se encuentra casi destruido, se ven al fondo, los restos de un enorme túnel.
¿Por qué no hay un mapa de túneles de la ciudad?
La respuesta es simple. Un túnel es útil en la medida en que este es secreto y, por lo tanto, sería difícil precisar la cantidad y longitud que existen en la ciudad. Se dice que la mayoría de los que han sido descubiertos en la ciudad se encuentran clausurados; así mismo, la mayoría de los que se han identificado, pertenecen a templos que fueron utilizados como fortificaciones durante el siglo XIX.
Y tú ¿Has escuchado relatos sobre túneles en la ciudad?
Por Marlon Andrade Montalvo // Foto de nuevayores
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