Hot dogs “Don Mario” ¡Un gusto muy perrón!

“¡Un pekinés para llevar!” “¡Dos pastor alemán para comer aquí!” ¡Tranquilo! No se trata de devoradores de perros, estas voces se suelen escuchar en un lugar tan peculiar como él mismo puede ser ¿Has escuchado de los hot dogs de Don Mario? Sí, esos de diferentes tamaños y que llevan por nombre razas de perros según el hambre que tengas ¿no? Nosotros te contamos un poco de ellos”

Con dos sucursales en la ciudad, una ubicada en San Manuel y la otra en el centro histórico, estos hot dogs se han hecho de un cartel propio entre la gente, que se ve atraída por sus peculiares nombres y llamativos tamaños, y es que los hay desde los 17 cm (pekinés), hasta el de 40 cm (San Bernardo), pasando por el del 20 cm (Pastor alemán) y el de 30 cm (Gran danés) ¿Quieres saber cómo nos fue? Sigue leyendo.

La experiencia e-culturista

A pesar de ser uno de mis lugares preferidos en la zona, últimamente he ido poco; esta vez me acompañan unos amigos. Llegamos ya caída la noche a la sucursal de San Manuel, el local se encuentra lleno y tenemos que esperar un poco para tener una mesa en la banqueta, el hambre nos come por dentro pero no queda de otra. Pasados casi 15 minutos por fin tenemos asiento y nos toman la orden; es una noche con mucha gente por lo que el servicio se vuelve lento y el calor, aunque escapa fácilmente por la entrada, parece amontonarse por momentos.

Esperamos otro rato, a pesar de que la gente sigue llegando, el buen trato no se ha perdido; cuando al fin tenemos nuestro pedido ante nosotros, la espera ha valido la pena: bien servidos, calientes y con excelente sabor, los hot dogs satisfacen el estómago que, hasta minutos antes, había sufrido las inclemencias de un hambre no atendida. A pesar de las muchas voces que se encierran en el local, la charla es cómoda y la atención llega en tiempo y forma adecuada, poco a poco la gente empieza a salir del lugar y queda un espacio cómodo.

Comprobamos que el pedido que hagas debe ser según el apetito que lleves; no es lo mismo comerse 40 cm de hot dog a 17 o 20. Por si fuera poco, cada tamaño cuenta con su versión “especial” lo que hace que se vean aún más grandes y, como no, llenen más. Tras dejar en limpio nuestro plato pedimos la cuenta y, aunque de nuevo demoró un poco más de lo que hubiéramos querido, salimos satisfechos del lugar.

¿Nuestra impresión?

Los hot dogs de Don Mario son, definitivamente, uno de los estandartes culinarios de la zona de San Manuel. Aunque recientemente hicieron una ampliación al local para poder albergar más personas, se nota de inmediato que es insuficiente ante la demanda que tienen sus productos por personas de todas las edades así que a veces debes tener un poco de suerte para encontrar lugar. Además, cuando no hay mucha gente, el servicio es bueno pero cuando hay mucha, este suele volverse lento y, si tienes hambre de más, sufrirás una larga espera. Las instalaciones no son las más ampliar ni modernas, pero si tienes en cuenta que vas a comer algo rápido y para el antojo, no tiene por qué preocuparte. Es un lugar agradable donde siempre te atenderán amigablemente, los precios son accesibles y la calidad de los productos es buena. Recomendable.

¡Entérate!

  • Estos peculiares hot dogs iniciaron en 1949 cuando Don Nicolás Rosas, el tío del actual propietario, comenzó a venderlos en el paseo bravo y en diversas ubicaciones del Centro Histórico.
  • Cuenta con dos sucursales, una ubicada en la esquina de Boulevard circunvalación con 18 sur, y la otra que se encuentra en la 9 Poniente #302 en el centro de la ciudad.
  • La idea original fue traída de Estados unidos, pero modificada y adaptada a los gustos de la región.

Por Marlon Andrade Montalvo // foto tomada de Foursquare usuario Rafael N.

Comparte el E-culturismo!

También te puede gustar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *