Ubicada en el corazón del centro capitalino en la esquina de la 4 norte y la 2 oriente, esta fachada que primeramente fue destinada a un hospital para pobres en los lejanos años de 1600, es uno de los lugares más tenebrosos existentes en la angelópolis.
No es para nadie secreto que en recientes obras que se realizaron para mantenimiento y remodelación de la fachada, fueron encontrados cientos de esqueletos pertenecientes a niños, mujeres, hombres y ancianos que se presumen fueron enterrados hace muchos siglos ya que estaban infectados por viruela, varicela y similares, y ningún familiar se presentó a reclamar su cuerpo.
Lo escalofriante llega cuando varios testigos afirman haber visto por las noches varias siluetas en dicho inmueble: un hombre con aspecto norteño que se pierde entre las sombras, una niña jugando en los escalones y otras más que han llamado la atención y provocado el miedo en los vecinos. No obstante, esto ha popularizado la zona atrayendo a gran cantidad de turistas y curiosos que desean saber el “Qué” de esa zona que la hace tan particular.
Para terminar, y como dato curioso, se dice que fue colocada una cruz de grandes proporciones con la finalidad de ahuyentar a estas almas en pena que se avistan a menudo, sin embargo, de poco o nada ha servido ya que las apariciones continúan a la orden del día.

